Turismo para disfrutar de la Naturaleza en el Bierzo
El Bierzo es una encrucijada geográfica entre la meseta y el macizo gallego, y también un puente cultural.
Tras una extendida cultura castreña, de la que hoy quedan numerosos restos, se convirtió en tierra de paso. El continuo tránsito de los viajeros a lo largo de la historia enriqueció el carácter de sis gentes, acercándoles el mundo y devolviéndoles el favor con su tradicional acogida hospitalaria. A ello contribuyó decididamente el Camino de Santiago, que se convirtió en una puerta abierta al mundo, por donde entraban nuevos aires y nuevos poblamientos.
Incluso los hombres de las montañas fornelos y ancareses, salvaban su aislamiento trabajando como arrieros ofreciendo sus mercancías.
Durante toda su historia las riquezas de sus suelos también fueron motor de desarrollo. Los romanos se percataron de ello y tras la conquista se apresuraron a extraer el oro y otros minerales, cruciales para el mantenimiento del imperio. Después desde la Edad Media, el hierro salpicó de herrerías los cauces de los ríos. Ya en épocas más cercanas el carbón, el wólfram, las calizas, las pizarras...transformaron los lugares donde se asentaban generando nuevas costumbres y atrayendo a gentes de otros lugares que se unían al esfuerzo.
Hoy, recorrer sus sendas y caminos, contemplar algunos de los muchos lugares interesantes que nos esperan en su fértil geografía, nos da la oportunidad de reconciliarnos con la tierra, de reconocer el inapelable paso de las estaciones y de ser testigos del insobornable esfuerzo humano por extraer su fruto.
La desigual batalla mantenida a lo largo de los siglos acostumbró a sus gentes a domar el territorio, permitiendo que hoy en día la comarca sea cuna de una pujante y referente industria agroalimentaria.
A ella se le añade el turismo rural que camina con paso firme, colaborando a mantener unos entornos que mantienen todavía sus raíces en la cultura tradicional. Cualquier estación es buena para visitar El Bierzo. En primavera, su diversa vegetación estalla con todos los colores posibles. En verano, sus sombras y ríos nos refrescan. En otoño, reúnen todos los matices imaginables, En invierno sus blancas montañas embellecen la comarca. Por eso, vengas cuando vengas, sentirás el Bierzo.
Las Medulas
Turismo rural en las Médulas
Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad.
El título de Patrimonio de la Humanidad otorgado a Las Médulas recoge la consideración de toda la zona como un Paisaje Cultural, como un espacio que aúna valores naturales y culturales.
Castillo los Templarios
Declarado Monumento Nacional Histórico Artístico en 1924.
Cuando en 1178 Ponferrada pasa a depender de la Orden del Temple, por donación de los reyes leoneses, los templarios se encuentran una pequeña fortaleza que fue en su origen castro y posteriormente ciudadela romana.
Peñalba de Santiago
Peñalba ha sido declarado conjunto histórico artístico nacional, pequeños pueblo de gran encanto, el cual conserva una extraordinaria muestra de arquitectura rural: construcciones de piedra con tejados de pizarra y toscos corredores de madera.
Castillo de Cornatel
Dejando a la derecha la ribera del Sil, se presenta ante el viajero un conjunto de pueblos cargados de historia. Pueblos de singular belleza rodeados de frondosos montes y gentes afables que invitan a detenerse en el camino.
Palacios de Compludo
Para los amantes de las aves, tenemos una reserva en Palacios de Compludo. Es la labor de más de 20 años de trabajo del grupo conservacionista Berciano"Tyto Alba". Se organizan actividades de tiempo libre, campamentos, visitas guiadas etc.
Turismo Naturaleza en el Bierzo
Turismo para disfrutar de la Naturaleza en el Bierzo
El Bierzo es una encrucijada geográfica entre la meseta y el macizo gallego, y también un puente cultural.
Tras una extendida cultura castreña, de la que hoy quedan numerosos restos, se convirtió en tierra de paso. El continuo tránsito de los viajeros a lo largo de la historia enriqueció el carácter de sis gentes, acercándoles el mundo y devolviéndoles el favor con su tradicional acogida hospitalaria. A ello contribuyó decididamente el Camino de Santiago, que se convirtió en una puerta abierta al mundo, por donde entraban nuevos aires y nuevos poblamientos.
Incluso los hombres de las montañas fornelos y ancareses, salvaban su aislamiento trabajando como arrieros ofreciendo sus mercancías.
Durante toda su historia las riquezas de sus suelos también fueron motor de desarrollo. Los romanos se percataron de ello y tras la conquista se apresuraron a extraer el oro y otros minerales, cruciales para el mantenimiento del imperio. Después desde la Edad Media, el hierro salpicó de herrerías los cauces de los ríos. Ya en épocas más cercanas el carbón, el wólfram, las calizas, las pizarras...transformaron los lugares donde se asentaban generando nuevas costumbres y atrayendo a gentes de otros lugares que se unían al esfuerzo.
Hoy, recorrer sus sendas y caminos, contemplar algunos de los muchos lugares interesantes que nos esperan en su fértil geografía, nos da la oportunidad de reconciliarnos con la tierra, de reconocer el inapelable paso de las estaciones y de ser testigos del insobornable esfuerzo humano por extraer su fruto.
La desigual batalla mantenida a lo largo de los siglos acostumbró a sus gentes a domar el territorio, permitiendo que hoy en día la comarca sea cuna de una pujante y referente industria agroalimentaria.
A ella se le añade el turismo rural que camina con paso firme, colaborando a mantener unos entornos que mantienen todavía sus raíces en la cultura tradicional. Cualquier estación es buena para visitar El Bierzo. En primavera, su diversa vegetación estalla con todos los colores posibles. En verano, sus sombras y ríos nos refrescan. En otoño, reúnen todos los matices imaginables, En invierno sus blancas montañas embellecen la comarca. Por eso, vengas cuando vengas, sentirás el Bierzo.
Puedes disfrutar de una visita inolvidable a:
Turismo rural en las Médulas
Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad. El título de Patrimonio de la Humanidad otorgado a Las Médulas recoge la consideración de toda la zona como un Paisaje Cultural, como un espacio que aúna valores naturales y culturales.
Declarado Monumento Nacional Histórico Artístico en 1924.
Cuando en 1178 Ponferrada pasa a depender de la Orden del Temple, por donación de los reyes leoneses, los templarios se encuentran una pequeña fortaleza que fue en su origen castro y posteriormente ciudadela romana.
Peñalba ha sido declarado conjunto histórico artístico nacional, pequeños pueblo de gran encanto, el cual conserva una extraordinaria muestra de arquitectura rural: construcciones de piedra con tejados de pizarra y toscos corredores de madera.
Dejando a la derecha la ribera del Sil, se presenta ante el viajero un conjunto de pueblos cargados de historia. Pueblos de singular belleza rodeados de frondosos montes y gentes afables que invitan a detenerse en el camino.
Para los amantes de las aves, tenemos una reserva en Palacios de Compludo. Es la labor de más de 20 años de trabajo del grupo conservacionista Berciano"Tyto Alba". Se organizan actividades de tiempo libre, campamentos, visitas guiadas etc.